Sexo en New York. Si por algo se hizo famosa la serie y con ella sus cuatro y diferentes protagonistas fue por presentarse al mundo como un auténtico editorial de moda, como la mejor pasarela de las tendencias, como la dupla moda-tv en su máximo esplendor, porque Sex & the Cityes apenas desde sus comienzos el diccionario que todafashionistaha tenido que consultar. La artífice de todo ello ha sido, desde los comienzos e introducida por la protagonista de la misma,Patricia Field. La encargada de convertir aAnne Hathaway en toda una trendsetter enEl diablo viste de Prada, practicó y mucho con las cuatro protagonistas de la serie.
Un estilo acorde con la perfilada personalidad de cada una: La madurez, diversión, seguridad y poder de seducción de Samantha estaban intrínsecos en todos sus atuendos (escotes pronunciados y un estilo muy vinculado a la casa italiana Fendi). La sofisticación y el evolucionado conservadurismo alta sociedad de una Charlotte que se inclinaba hacia looks monocromáticos, estampados románticos florales y una propuesta muy cercana en definitiva a la línea de Ralph Lauren. Líneas simplistas y deportivas para una ejecutiva que con el pasar del tiempo suavizaba su estilo de corte masculino, Miranda pasaba con pasmosa facilidad del chándal a los trajes de DKNY. Y un abrumador éxito para el personaje más complicado, el de Carrie Bradshaw.
Sarah Jessica Parker con vestido Halston / Sexo en Nueva YorkPara ella principalmente la estilista cuenta que, ayudada siempre por la virtuosa personalidad y elegancia natural de Sarah Jessica Parker, ha basado el secreto de su éxito en mezclar. Mezclarlo todo, colores, texturas, estampados y hasta presupuestos. Aunando prendas de alta y baja gama para conseguir mayor variedad. Introduciendo destellos de glamour a costa de firmas de lujo como Fendi, Chanel, Dior, Luis Vuitton, vestidos Halston y de prendas que encontraba en mercadillos vintage.
El mini tutú que Carrie luce en la propia cabecera de la serie, uno de los atuendos más copiados e icónicos de su estilo, fue adquirido en una tienda de segunda mano por 5 dólares. El famoso trébol que la protagonista exhibe en la segunda película pertenece a la colección de joyas Patricia Field y cuesta 12,99 dólares. En dicha producción por cierto, la estilista visitó otras tantas tiendas locales y mercadillos de segunda mano de Marruecos, lugar donde se grabó el filme, para impregnar los estilismos de detalles orientales.
El diablo viste de Prada.
En concreto, esta película no solo se ha convertido en un referente de estilo para muchas it girls del momento sino que también nos ha dado una visión de cómo se organiza y se trabaja en una revista de moda. Además, si bien, uno de los fines de la película es mostrar al espectador el poder de influencia de las grandes redactoras de moda a la hora de emitir su opinión sobre las nuevas colecciones y tendencias.
Con respecto a los outfits que aparecen en la película, hay que destacar el estilo moderno, elegante y sexy de la protagonista (Anne Hathaway) que interpreta a una periodista (Andy Sachs) a la que no le interesaba en absoluto el mundo de la moda, pero que, al convertirse en la segunda ayudante de la prestigiosa Miranda Priestly, se ve de obligada a involucrarse en él.
Hasta la metamorfosis de Andy, su estilo era desenfadado y casual, luego empieza a incorporar en su armario grandes firmas como Chanel, Dolce & Gabana, Prada, Manolo Blahnik…etc.
Dentro de sus prendas fetiches podemos encontrar la falda de tubo, las gabardinas, las botas de caña alta, los pantalones de cuero, los collares de Chanel, los bolsos de Prada, los vestidos negros para las fiestas…etc.
Sus looks destacaban tanto por su elegancia y formalidad como por incluir un toque de juventud y sensualidad. Mientras que Miranda Priestly (Mery Streep) prefería darle un toque más glamuroso y estiloso a sus outfits, inclinándose por la peletería, las faldas de tubo estrechas, las estolas, los peep toes y los bolsos de Prada.
Confesiones de una compradora compulsiva.
Field puso en práctica su habilidad para el collage y vistió a Fisher con prendas muy vanguardistas y con asombrosas combinaciones de ropa y accesorios de algunos de los diseñadores más exclusivos del mundo como Balenciaga, Marc Jacobs, Christian Louboutin, Zac Posen, Miu Miu, Salvatore Ferragamo, Prada, Todd Oldham, Gucci, Christian Dior y Alexander McQueen.
El resto de los personajes también merecieron los servicios de Patricia Field, incluyendo a Suze (Krysten Ritter), la compañera de piso de Becky. "En la historia, Suze intenta aplacar las tendencias compulsivas de Becky, así que hubiera sido fácil vestirla con un estilo muy soso", dice Field. "Así que decidí que Suze fuera la típica chica de Williamsburg, el barrio que está al otro lado del río en Brooklyn donde viven muchísimos jóvenes. Es una mezcla de artista, un poco bohemia y un poco rockera. Vestí a Krysten con una mezcla de colores brillantes y neutros, un estilo muy ecléctico, mientras que Becky es puro color".
Field había vestido a actrices que encarnan editoras de revistas de moda en "The Devil Wears Prada" (El diablo viste de Prada) y en "Sex and the City" (Sexo en Nueva York). Así que quería que Alette Naylor, el personaje que interpreta a Kristin Scott Thomas, llevara su sello personal. "Una mujer como Alette es una triunfadora. Ha logrado ese puesto después de muchos años de trabajo y ha desarrollado su propio estilo. El vestuario de Kristin es tremendamente personal. En una escena lleva un vestido elegante y sobrio con ese fantástico collar artesano de cuentas de madera, un accesorio único. Queríamos mostrar que Alette mostrara sus gustos tan extremos a la hora de vestir".
Al igual que Alicia Billington, el físico de Leslie Bibb es totalmente opuesto a la Rebecca de Isla Fisher. Field escogió mucho negro y colores neutros, "una especie de Cruella DeVille", afirma la diseñadora de vestuario. Bibb afirma que el vestuario elegido encaja perfectamente con el personaje. "Alicia es una persona que controla todo y que no deja nada al azar. Lo calcula todo hasta el más mínimo detalle, sobre todo su ropa. Cuando vestí a Alicia se convirtió inmediatamente en un personaje. Es esa actitud que se desprende de llevar tacones de diez o doce centímetros".
Field trató igual de bien a los hombres de la película, aunque la falta de interés que Luke Brandon, el personaje de Hugh Dancy, muestra por la ropa que viste fue un reto muy interesante para la diseñadora de vestuario. "Es mucho más fácil vestir a alguien maravillosamente bien que ese estilo de 'me da exactamente igual'", afirma Field. "En la primera parte de la película, Luke está convencido que hay cosas más importantes en la vida y a medida que evoluciona su relación con Rebecca, se va transformando. Pero esa transformación tiene que resultar creíble".
Para los personajes más proletarios, Graham y Jane Bloomwood, interpretados por John Goodman y Joan Cusack, Field también encontró la forma de vestirles de una forma atractiva."Cuando llegué a las pruebas de vestuario tenía en mente un estilo algo excéntrico", dice Cusack. "Patricia fue increíble. Logró que lo excéntrico fuera atractivo y la dignificó porque ella hace arte con la ropa. Le da mucha dignidad a la ropa y al estilo".
No hay dos sin tres.
La estilista Patricia Field, conocida por ser la responsable del vestuario de Sexo en Nueva York,regresa a la gran pantalla con el vestuario de No hay dos sin tres, película protagonizada por Cameron Diaz y estrenada el pasado viernes 13 de junio. Si todavía no la has visto, os la recomiendo. Es divertida, amena y encima luce un estiloso vestuario, que es lo que nos gusta a los adictos a Trendencias.
Field siempre trabaja en equipo en sus proyectos. Su principal colaborador y protegido desde hace mucho tiempo es el estilista Paolo Nieddu. Ambos tratan de exhibir la personalidad de los personajes a través de su ropa, y así lo cumplen en esta producción. Cada una de las mujeres de la película tiene un estilo muy definido, y lo vamos a ver en este post.
Cameron Díaz es Carly Whitten
Carly es una mujer actual, atractiva y exitosa. Su estilo es sofisticado, "lo que significa que debíamos encontrar una combinación chic, única y original”. Cuando Carly entra en escena por primera vez, durante una cita en un hotel, lleva puesto un vestido negro ceñido de Antonio Berardi. Otros de los modelos que usa son un par de vestidos del diseñador Martin Grant, combinados con pintalabios rojo, tonos blancos y azul marino y cinturón dorado, un vestido de Tom Ford y una chaqueta y falda de cuero negro de Rick Owens. Los tacones altos y los bolsos y joyas de diseño completan sus modelos, dándole a Carly un aire sexy y atrevido incluso en la oficina.
Leslie Mann es Kate
Kate es una mujer que le gusta vestir estilo años 50. Es una mujer casada, que vive en las afueras, no trabaja y que vive como una rica. “Kate es como la típica esposa de los años 50. Cuida de su marido, limpia su ropa, hace sus recados, cuida del perro cuando no está". Por eso su look tenía que ser pijo.Entre los modelos de Kate se encuentran un traje de dos piezas de Prada y vestidos y trajes de Kate Spade, Ralph Lauren, Lily Pulitzer, J. Crew, Red Valentino y Pucci.
Kate Upton interpreta a Amber
El estilo de Amber es juvenil. Su momento de vestuario más memorable es cuando Carly y Kate ven a Amber en una soleada playa de Hamptons, corriendo con un bikini blanco de la firma Malia Mills.
También vemos diseños de Gucci, Roland Mouret, Versace, Herve Leger, Proenza Schoeler y McQueen, todos ellos acompañados de los zapatos más extremos y caros que pueda llevar una diva a la oficina.
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